Imaginemos que los científicos de la NASA están desarrollando un súper experimento espacial y de repente obtienen que 1=2 y que a=b, eso sería un gravisimo problema para ellos, afortunadamente no trabajo en la NASA y no tengo que romperme la cabeza por esos problemas, y seguramente muchos de nosotros por ahora no tendremos que hacerlo.
Pero hay otros que sí nos involucran, y que para nuestra mala suerte no son tan fáciles de plantear como 1=2, y no no me refiero exactamente a la explicación del origen del universo, ni al calentamiento global (aunque han de recordar que este problema sí nos incumbe, pero está platicado en entradas anteriores).
Me refiero a esos problemas montoneros, de esos que llegan como gotas de lluvia, unos tras otros, y de todos lados, cuando parece que nada marcha bien y no sólo eso, sino que además todo marcha mal, (jajaja frase dominguera). Son esos momentos cuando la escuela o el trabajo se tornan más pesados que nunca, cuando tus hobbies no te salen, cuando no encuentras a tus amigos (al menos no donde o como esperabas), cuando sientes que el tiempo te consume, verdad que suena feo???.
Lo curioso de estos problemas es que pueden afectar tanto, que se convierten en la fuente de otros problemas, es más, llega un punto en el que tú mismo te conviertes en un problema, para ti y para quienes te rodean. ¿Cómo?, más sencillo de lo que piensas, velo así: las cosas andan tan mal, que te cuesta trabajo levantarte cada mañana, te cuesta trabajo estar con las personas, te cuesta inclusive tratar de sonreir, y entonces el ambiente a tu alrededor se vuelve frío. Lo ves??? ahora tú eres tambien un problema.
Pero de repente, ho sorpresa!!!! así como los problemas llegaron cuando, de donde y de quien menos lo esperabas, así mismo llegan las soluciones, y en verdad son sorpresas, resulta que hay más gente que se preocupa por ti de la que pensabas, que de repente esos lazos que habías formado con otras personas brotan de la nieve, como margaritas (posiblente te suene a Mushu de Mulan jajaja), que sin saber cómo las cosas se empiezan a acomodar y es entonces cuando dices: "Es cierto, después de la tormenta viene la calma".
Supongo que alguna que otra vez te has sentido de esta manera, y te habrás dado cuenta de que la vida da mil vueltas, o no?, bueno, lo bueno de estos casos es que una vez que pasan ves la vida de otra manera, recuerda "Lo que no mata, fuerza te da", y hoy me atrevo a decir que no importa qué tan dura sea la situción, siempre hay forma de salir de ella, mira a tu lado, y si no ves a nadie, no desesperes, pronto aparecerá alguien que te dirá, tranquilo todo estará bien. Y nunca olvides que cada experiencia buena o mala, deja un buen aprendizaje.
Para cerrar, algunos detalles ténicos. Empecé esta entrada a las 8:00 pm, terminé a las 11:26 pm. Ha sido lo más dificil de escribir hasta el momento (Alguna idea del porqué). Y con ésta aplico lo que antes he escrito: no te quedes dentro, con nada que te haga daño.
Ha por cierto gracias por el apoyo y los aprendizajes...
Dedicada a Kika, Shu, Luis (Beto), Monse, Carito, Lore, Miss Martha, Zuly, César, Gabriel, Israel, Jahir, y a todas esas personas que cada día me permiten aprender un poco más.
Y de nuevo, gracias por los comentarios.